La Sonos Beam 2 es la barra de sonido que debes poner en tu salón
Invertir en equipos que reproduzcan contenidos multimedia en buena calidad se ha vuelto, por lo tanto, en algo con más sentido que en años anteriores. Y en esa ecuación no solo debemos considerar el peso de una buena televisión, que es a lo que todos suelen prestar atención, sino también de un buen sonido.
El problema de los productos enfocados al sonido es que, por lo general, son complicados. Y no solo la elección del mismo. La correcta calibración también requiere de una serie de conocimientos y pasos intermedios que alejan este tipo de la sencillez que deberían tener.
Sonos ha lanzado recientemente la Sonos Beam 2, una segunda generación de este gran producto que tiene como principal novedad la compatibilidad con el sonido Dolby Atmos que ya disfrutaban los propietarios de la Sonos Arc, la barra de sonido más avanzada de la marca.
Los cambios respecto a la generación anterior son, fundamentalmente, los siguientes:
- Un procesador un 40% más rápido.
- Una nueva matriz de altavoces.
- Es capaz de reproducir sonido en Dolby Atmos.
- La parte exterior del altavoz está recubierta por una rejilla de policarbonato.
- Incorpora un puerto HDMI eARC.
La Sonos Beam 2 tiene un tamaño comedido, a diferencia de modelos como la Sonos Arc, cuya longitud es casi el doble. Esto hace que sea perfecta para acompañar a televisiones de tamaño medio.
El nuevo recubrimiento de policarbonato perforado facilita la limpieza a la par que contribuye a un mejor envejecimiento. Este cambio se suma a la habitual línea estética de la marca estadounidense, homogénea en todos sus productos y caracterizada por el buen gusto, la sencillez y, sobre todo, la atención a los detalles.
En la parte superior, la Sonos Beam 2 tiene diversos elementos: un LED que indica el estado de la misma, un par de botones táctiles que permiten regular el volumen, otro botón táctil que permite controlar el comportamiento del micrófono y, junto a ellos, un set de micros que permiten invocar a Alexa o Google Assistant una vez hayan sido estos configurados.
En la parte posterior encontramos un conector HDMI, un puerto de alimentación, un conector ethernet y un botón que sirve para enlazar o resetear la barra de sonido. Un conjunto que se aleja de otras propuestas repletas de conectores en busca de la sencillez de instalación.
En la caja, Sonos incluye todo lo necesario para hacer funcionar esta Sonos Beam 2: un cable de alimentación, un HDMI compatible con eARC y, para quien lo necesite, un adaptador HDMI a cable óptico. Una vez sacada de la caja, solo tendrás que situarla bajo tu televisor, conectar el cable HDMI a la TV y hacer lo mismo con el de alimentación.
Para ponerla en marcha es imprescindible descargar la aplicación de Sonos, crear una cuenta en caso de que no la tengas y seguir unos pocos pasos bastante simples. En algún momento te pedirá que te acerques a la barra y, con tu teléfono, toques la parte superior de la misma, donde se encuentra un chip NFC que ayuda con el proceso de configuración. Los pasos a seguir en la app, insisto, son súper simples. No te marean con ecualizaciones o configuraciones complejas. Sonos se encarga de todo.
Una de las principales novedades de la Sonos Beam 2 es la inclusión de un puerto eARC, una versión más avanzada del habitual conector ARC que se utiliza para conectar estas barras de sonido a las televisiones. El puerto eARC, simplificando, tiene un ancho de banda superior, lo que permite transferir audio de mayor calidad a la barra de sonido. El problema es que no todas las televisiones de los últimos años tienen un puerto eARC, especialmente aquellas que no son de alta gama.
Para sacar el máximo partido a la barra de sonido tendrás que contar con una televisión que tenga puerto eARC. También podrás disfrutar de un audio extremadamente bueno, con Dolby Atmos, a través de un conector ARC mediante Dolby Digital Plus.
Más allá de los puertos ARC y eARC, debes tener en cuenta otras cosas sobre el sonido Dolby Atmos de esta Sonos Beam 2. Son detalles que no dependen de Sonos en sí, sino de los protocolos y los productos que acompañan a esta barra de sonido.
La matriz de altavoces de la Sonos Beam 2, que trabaja en conjunto con el nuevo procesador, entrega un sonido increíblemente bueno teniendo en cuenta tanto la gama del producto como su tamaño. El audio está súper bien equilibrado en todo momento y, cuando se reproduce un contenido en Dolby Atmos que ha sido bien producido, la experiencia envolvente es bastante buena pese a no tener altavoces que apunten hacia arriba (utilizados para recrear la altitud característica de Atmos).
Sonos incorpora en su aplicación una función denominada “TruePlay” que adapta el comportamiento de la barra a la acústica de la sala en la que está ubicada. El proceso es súper simple: solo debes pasearte por la misma con el teléfono en la mano durante unos segundos. Con esa información, la barra automáticamente determinará cómo adaptarse al espacio en el que se encuentra. El único “pero” de este sistema TruePlay es que solo funciona con ciertos teléfonos.
La barra tiene dos opciones interesantes que modifican el sonido en ciertas situaciones. Una de ellas, activable fácilmente desde la aplicación, reduce la intensidad de los sonidos más fuertes, lo cual resulta súper práctico para ver contenidos por la noche sin molestar a los vecinos. La otra, por su parte, aumenta la claridad de las voces.
También se puede utilizar para reproducir música, bien a través de AirPlay 2, Spotify Connect o la aplicación de la compañía. Y la experiencia es, igualmente, excelente.
Como barra de sonido es un producto excelente que permite disfrutar, además, de Dolby Atmos sin setups complicados o excesívamente costosos. Pero la cosa no queda ahí: la Sonos Beam 2 también es un excelente altavoz para reproducir música que también es compatible con asistentes de voz como Alexa o Google Assistant. Por lo tanto, si estás interesado en un producto de este tipo, no lo dudes: la Sonos Beam 2 probablemente sea tu mejor opción.